¿Los huevos son buenos para la salud?

en 27 de Jul de 2023

¿Villanos o súper alimentos? Conozca los beneficios del huevo para la salud

¿Quién nunca ha oído hablar de las polémicas sobre los huevos? En el pasado se evitaba incluir huevos en las dietas prescritas, pero hoy su consumo se recomienda alrededor del mundo.

Pero, después de todo, ¿los huevos son buenos para la salud? En el siguiente artículo, conozca más sobre las vitaminas, proteínas de alta calidad y “grasas buenas” presentes en los huevos.

 

¿Los huevos aumentan los niveles de colesterol?

La relación entre el huevo y el colesterol data de los años 70, cuando una investigación llevada a cabo por el Dr. Ancel Keys, conocida como “Estudio de los Siete Países”, examinó los factores de riesgo que asociaban el consumo de altas cantidades de grasa con altos niveles de colesterol y mortalidad por infarto.

Así fue que alimentos como el huevo y el aguacate pasaron a ser considerados villanos.

Años después, nuevos estudios demostraron que la formación de placas grasas asociadas con el infarto se debía a procesos inflamatorios en las arterias, que eran causados por el consumo excesivo de carbohidratos refinados y no necesariamente por los altos niveles de colesterol.

Esta descubierta trajo de vuelta los huevos al menú de una alimentación saludable.

 

Huevo: fuente de proteína

 

Los huevos son una excelente fuente de proteína, que es un nutriente cuyos beneficios van mucho más allá de la popular ganancia de masa muscular. Son esenciales para el funcionamiento del organismo, producción de anticuerpos y células de defensa, mantenimiento y regeneración de los tejidos, entre otras funciones.

Aunque tengan menores niveles de proteína en comparación con la carne vacuna y el pollo, los huevos son más asequibles y son muy bienvenidos en el plato todos los días.

 

Huevos: buenos para el aprendizaje y la memoria

Las proteínas están relacionadas con la transmisión de señales nerviosas y liberación de neurotransmisores, además de desempeñar un papel en la concentración, aprendizaje y memoria. Pero no sólo la proteína hace que el huevo se convierta en un buen alimento para el funcionamiento del cerebro. La colina es una vitamina del complejo B presente en grandes cantidades en los huevos y raramente encontrada en otros alimentos. Esta vitamina apoya el mantenimiento de la salud cognitiva y cumple también otras funciones clave en la renovación celular y producción de energía.

 

Huevos: ingesta de “grasas buenas”

Puede parecer extraño decir que una grasa es buena, ya que “grasa” se ha convertido en un término malo asociado a efectos negativos a lo largo de los años. Sin embargo, en cantidades equilibradas las moléculas conocidas como lípidos son esenciales para varias funciones del organismo.

Los huevos contienen valores significativos de grasa poliinsaturada como el omega 3, que tiene efectos antiinflamatorios.

El colesterol, una grasa que se produce en el organismo y ha sido considerada villana en el pasado, se encuentra también en los huevos. Aunque pueda ser nociva si consumida en cantidades excesivas, esta grasa cumple importantes funciones como componente de las membranas celulares y tejido nervioso, y en la producción de hormonas como la testosterona, progesterona y estrógeno, así como la vitamina D.

Por esta razón, es fundamental mantener una dieta balanceada y rica en nutrientes, y evitar los excesos.

 

Huevos: salud ocular al día

Los huevos contribuyen a la protección de la salud ocular ya que los antioxidantes luteína y zeaxantina, y la vitamina A presentes en su composición ayudan a prevenir problemas como la degeneración macular y catarata.

 

Huevos: saciedad para mantenerse en buena forma

La inclusión de huevos en la alimentación diaria contribuye a la promoción de la saciedad y control del peso corporal en una dieta balanceada.

 

Huevos: huesos sanos

Los huevos son uno de los pocos alimentos que contienen vitamina D, hormona que regula la absorción de calcio y está involucrada en el crecimiento corporal, sistema inmunológico, formación de los músculos, metabolismo y funcionamiento de muchos otros órganos y sistemas.

 

Huevos orgánicos: salud y calidad

Producción integrada de huevos Korin

Las gallinas ponedoras orgánicas reciben alimentos libres de sustancias tóxicas como metales pesados, pesticidas, fertilizantes químicos, promotores de crecimiento y antibióticos.

Además de beneficiar la salud humana, la producción orgánica está comprometida con el bienestar animal, la preservación de los recursos naturales, y el respeto a las comunidades locales y a los derechos y condiciones de trabajo de los productores.

En los sistemas de producción de Korin, las aves reciben alimentos de alta calidad producidos por la empresa usando granos orgánicos certificados, y libres de ingredientes de origen animal o genéticamente modificados. Se trata de una dieta equilibrada y llena de nutrientes.

Las gallinas de Korin son criadas en galpones cerrados a una densidad máxima de 10 kg/m2 y con libre acceso al agua y a las áreas externas, donde pueden manifestar su comportamiento natural como escarbar la tierra, vivir en comunidad, correr, tomar sol, aletear y empollar.

Además, las aves son sometidas a períodos de al menos 8 horas de oscuridad continua, lo que en conjunto con otras medidas contribuye a la reducción del estrés y promoción de la salud.

No es exagerado afirmar que el sistema de producción influye en la producción de huevos. Por ejemplo, Gallinas confinadas en jaulas sin acceso a dietas libres de sustancias tóxicas producen huevos que contienen niveles más altos de omega 6, que se convierte en un precursor de procesos inflamatorios.

Ahora que usted ya conoce más sobre los beneficios de este alimento para la salud, conozca también los huevos camperos orgánicos Korin y descubra dónde encontrarlos en su región.

Las gallinas felices de Korin

 

REFERENCIAS

BOWDEN, J; SINATRA, S; O mito do colesterol. WMF Martins Fontes, 2016.

KARSTEN, H. D.; PATTERSON, P. H.; STOUT, R.; CREWS, G. Vitamins A, E and fatty acid composition of the eggs of caged hens and pastured hens. Cambridge University Press, 2010.

 

Texto autoría de Caroline Franco

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